Taller·Cierre · Taller
El último verso no cierra el sentido
El cierre puede abrir, cortar o apagar. Apagar es lo que pasa cuando el último verso traduce el poema a una idea.
El lector ya vio. Si el final le dice qué tenía que sentir, la imagen se vuelve subtítulo. El oficio es cortar antes de esa explicación.
Se escriben dos finales del mismo texto. Uno que resume. Otro que deja el sentido trabajando. El criterio no es cuál suena más profundo. Es cuál no le saca el trabajo a quien lee.
Fuente: taller “Siete últimos versos”.
Esto se practica en Siete últimos versos.